Permítete fallar
Cuando abrí este blog, hace poco más de un mes, me propuse publicar una entrada cada semana. Los lunes por la noche sería el momento. Los días previos habría sacado tiempo para ir escribiendo ideas y tener una primera versión y los lunes, después de acostar a los niños, dedicaría un par de horas, no más, a terminar de redactar el artículo, preparar las fotos y publicarlo. La semana pasada tenía en mente el tema “La aceptación” y algunas ideas sobre cómo enfocarlo. Pero no había conseguido escribir ni una línea antes del lunes. Así que llegó el día, y me puse manos a la obra. Y lo escribí. Y una vez terminado lo leí varias veces y sentía que no estaba transmitiendo todo lo que yo tenía en mente. Y se me estaba haciendo demasiado tarde… Darle otra vuelta suponía restar horas de sueño (que ya son pocas), y no nos vamos a engañar… no pasa nada porque yo no publique en el blog una semana. " casi nunca pasa nada… Pero casi siempre le damos a las cosas más importancia de la que t...